Pirata baten deskribapena dugu gaurkoan, baina ez da Long John Silver-ena, nahiz eta istorio berdinekoa izan. Arraroa badirudi ere, Stevenson-ek ez du John Silver-en deskribapen zehatzik egiten, ondoren protagonismoa lortzen duen arren.
Le recuerdo como si fuera ayer, cuando llegó pesadamente a la puerta de la posada, seguido de su cofre de marinero en una carretilla; era un hombre alto, recio, pesado, tostado; la coleta alquitranada le caía sobre los hombros de su sucia casaca azul; sus manos, llenas de señales y costurones, tenían unas uñas negras y rotas; y la cuchillada que le cruzaba la mejilla era de un color lívido y sucio. Recuerdo que echó una mirada detenida a la ensenada, sin parar de silbar por lo bajo, y luego prorrumpió en aquella vieja canción marinera que tan a menudo cantaba después:
¡Quince hombres van en el cofre del muerto!
¡Yo-jo-jo, y una botella de ron!
La isla del tesoro
R.L. Stevenson
